Los espasmos musculares durante o después del ejercicio —que a veces conocemos como calambres musculares asociados al ejercicio (CME)— son una situación común para muchas personas , pero la verdad es que son poco comprendidos. Esto es un verdadero dolor de cabeza, especialmente para los atletas que se la parten en el entreno o en las competencias. Entonces, ¿qué podés hacer para detener los espasmos y cómo se pueden prevenir?
La hidratación no basta, el balance de electrolitos es la clave
Una causa común de los espasmos musculares, que desde hace ratos se relaciona con la sudadera excesiva, es tomar solo agua pura sin reponer el sodio que se pierde. Investigaciones iniciales con trabajadores industriales demostraron que echarle sal al agua ayudaba a que no pegaran tantos calambres. Estudios más recientes respaldan esto, sobre todo cuando hay mucho calor y uno pierde un montón de sodio por el sudor.
La conclusión más importante: Rehidratarse después de sudar la gota gorda no es solo meterse agua, sino reponer el sodio. Las bebidas con electrolitos, como Gatorade o Gatorlit, te tiran un paro para mantener el equilibrio cuando la sudada está fuerte.
¿Y qué onda con las alternativas caseras?
Los deportistas han probado de todo, desde quinina y mostaza hasta vinagre y especias picantes como el wasabi para prevenir los espasmos. Muchos de estos métodos actúan como activadores de los canales TRP (receptores de potencial transitorio) y nervios sensoriales en la boca que responden al amargor, el calor y la acidez.
Una teoría sugiere que la activación de estos nervios interrumpe las señales de calambre a nivel de la médula espinal, pero esto aún requiere más investigación. Algunos productos a base de TRP ya están en el mercado, pero varios estudios independientes aún no han confirmado su eficacia.
Por qué las respuestas a placebos son importantes a la hora de tratar espasmos musculares
Fundamentalmente, los espasmos o calambres suelen desaparecer por sí solos, lo que dificulta la evaluación de las intervenciones. El éxito anecdótico puede deberse al efecto placebo, especialmente cuando los tratamientos implican sensaciones intensas (como el jugo de pepinillos agrios o el jengibre picante).
El estiramiento sigue siendo la mejor solución para los espasmos
Si te preguntás qué es bueno para los calambres, lo que siempre funciona es estirar suavemente el músculo afectado. Es lo más seguro, rápido y no necesitás ninguna medicina.
Estirar ayuda un montón porque alarga el músculo que está todo "trabado" y reinicia las señales nerviosas, dejando que el músculo se relaje. Al estirar y regresar despacio a la posición normal, mejora la circulación y ayuda a que el cuerpo limpie lo que está provocando el espasmo.
Lo que recomienda Gatorade
Si entrenás bajo el sol o sos de los que suda un montón, el agua pura puede que no te alcance. Recordá que al sudar no solo perdés agua, sino también electrolitos, y eso es vital para mantener la hidratación que ayuda a los músculos.
Para que no te peguen calambres en las piernas o en cualquier otro lado, probá bebidas como Gatorade Zero o Gatorlite, que tienen sodio y electrolitos que necesitás para una hidratación adecuada. Tomarlas antes, durante o después de tus entrenos pesados te ayudará a mantener la hidratación al cien y a bajar el riesgo de sufrir espasmos cuando más le estés exigiendo a tu cuerpo.