Tomar bebidas frías no es solo por gusto ni es un capricho, la temperatura es un elemento muy importante en tu estrategia de hidratación. Cuando consumes bebidas frías durante el ejercicio (±15 ∘C) tiendes a tomar más y reemplazas más fácilmente el sudor perdido. Son más agradables, te refrescan y te hidratan mejor. Sin embargo, esta práctica tiene un método y unas recomendaciones para optimizar resultados y evitar malestares.
A continuación, cubriremos todo lo que debes saber sobre la ingesta de bebidas frías a la hora de entrenar.
¿Cuáles son las principales ventajas?
Mayores ganas de saciar la sed y mejor hidratación: Las bebidas frías resultan más atractivas sensorialmente, lo que estimula a beber hasta un 50 % más de líquido en comparación con el agua a temperatura ambiente o tibia.
Regulación térmica: Las bebidas frías ayudan a regular la temperatura corporal al retrasar el aumento de la temperatura central del cuerpo durante el esfuerzo físico, particularmente en ambientes calurosos.
Efecto termogénico leve: El cuerpo gasta una pequeña cantidad de energía adicional para calentar el líquido frío y nivelarlo con la temperatura interna, lo que ayuda a quemar levemente más calorías.
Consideraciones Importantes
Sudoración: El consumo de bebidas muy frías puede estimular receptores térmicos en el abdomen y reducir transitoriamente la sudoración, lo que podría disminuir ligeramente la disipación de calor por evaporación.
Recuperación después de hacer mucha fuerza: Si bien el frío es excelente para reducir la inflamación tras el ejercicio de cardio, usarlo inmediatamente después del entrenamiento de fuerza puede limitar las adaptaciones musculares.
Precaución médica: Las bebidas heladas inmediatamente después de un esfuerzo extenuante pueden representar un riesgo en personas con condiciones cardíacas o circulatorias no diagnosticadas. Tampoco son recomendadas para personas con trastornos digestivos.
¿Cuál es la temperatura ideal?
La temperatura ideal de las bebidas durante el ejercicio se encuentra entre 15 °C y 21 °C. Pero en climas más calurosos y de mayor humedad, en los que naturalmente se presenta mayor deshidratación, se recomienda que estén aún más frías, entre 4 °C y 10 °C, para ayudar a regular la temperatura corporal, atenuar el esfuerzo fisiológico y hacer la bebida más apetecible.
¿Puedes tomar bebidas tipo frappé?
Las bebidas tipo frappé (±2 y 10 ∘C) pueden ayudarte incluso a enfriar tu cuerpo cuando te ejercitas en un lugar húmedo donde el sudor no puede evaporarse rápidamente y te recalientas. En este escenario, las bebidas heladas te ayudan a reducir la percepción del calor, a mantener el rendimiento y evitar que sufras complicaciones como dolor de cabeza, mareos, debilidad, agotamiento o incluso golpe de calor.
¿Tomar bebidas frías puede mejorar la resistencia y el desempeño de los deportistas?
Más allá de los conocidos efectos de las bebidas frías para la rehidratación y recuperación después de haber sudado mucho, las bebidas frías también pueden tener un papel importante en esfuerzos de mayor duración o deportes de resistencia.
Muchos deportistas informan de mayor confort y mejor rendimiento con bebidas frescas cuando hace calor. Los estudios científicos confirman esta experiencia: investigaciones realizadas con ciclistas demostraron que las bebidas frías (10-16 °C) consumidas antes y durante el ejercicio en condiciones calurosas mejoraba la resistencia en un 23 % en comparación con el agua tibia, al limitar el sobrecalentamiento corporal.